jueves, 4 de agosto de 2011

GUERRA DEL GAS EN BOLIVIA

La Guerra del Agua Cochabamba 2000 (1º parte)

Movimientos indígenas en Bolivia

C S U T C B
Confederación Sindical Única de
Trabajadores Campesinos de Bolivia


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Historia de los Movimientos Indígenas en Bolivia


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Teníamos nuestras propias formas de vivir y de organizarnos
Los pueblos originarios, que vivimos en el territorio que llaman Bolivia, teníamos nuestras propias formas de vivir y de organizarnos en Ayllus-Markas y Suyus en los Andes, y en Tekoas y Tentas en los Llanos Orientales y el Chaco. De la vida histórica de los Wari, Vizcachani, Tiwanaku, de los Inkas, hemos heredado la convivencia armónica y la complementación entre sus habitantes y con la naturaleza y el cosmos. Pero, la armonía fue rota por la invasión colonial de los españoles. Creando los Virreynatos, Capitanías, Audiencias, Encomiendas, Repartimientos, Reducciones, Corregimientos, la Mita, el Tributo Indigenal, la Visita, iniciaron la destrucción de nuestras formas originarias de organizar nuestra vida.
El atentado más grave a nuestra organización fue la Reforma de Reducción del Virrey Toledo, que desde 1570 hizo concentrar la población de los ayllus en comunidades y en "pueblos indios" de estilo español. Así destruyó también la complementación entre los diferentes alturas dentro de esos ayllus que practicábamos en ese entonces.
Durante la República hasta nuestras días han seguido tratando de enterrar nuestras formas de vivir y de organizarnos, inventando los partidos políticos, la lucha sindical, los municipios, comités de vigilancia, participación popular, y otras formas de dominarnos. Por el restablecimiento de nuestro gobierno propio Nuestros pueblos y nuestros mártires no sólo nos hemos resistido a ello, sino también hemos reafirmado permanentemente nuestras propias formas de vivir y de organizarnos. De los propios ayllus surgió nuestra resistencia. Kuraka de ayllus era Tupaj Amaru, que se rebeló contra los españoles en 1780. Como Pueblos y Naciones Originarias, hemos estado luchando por el derecho a la tierra y territorio, el restablecimiento de nuestro gobierno propio, la autonomía y soberanía respecto a los invasores.

Algunos hitos históricos de nuestros próceres son:
Resistencia de Tupaj Amaru en Willkapampa y el levantamiento Taki Unquy en el siglo XVI. Levantamiento de Zongo en 1616 y de Aruma, jefe guaraní para expulsar a soldados, misioneros y comerciantes en 1727.
Los hermanos Tomás, Dámaso, Nicolás Katari, que lucharon junto al Julián Apaza (Tupaj Katari) (1780-1781) por el Restablecimiento de las Markas y el Suyu Originario.
Pedro Ignacio Muiva, cacique mojeño, inicia en 1810 una rebelión contra los españoles en el Beni. En 1811, Juán Manuel Cáceres moviliza a miles de aymaras, que vuelven a sitiar a La Paz.

En la república
En 1887, Andrés Guayacho, un mojeño nacido en Magdalena, Beni dirigió un levantamiento contra los patrones que los tenían esclavizados en sus plantaciones de goma y castaña.
Con Apiawayki Tumpa a la cabeza, guerreros Ava Guaraní iniciaron la guerra en la madrugada del 6 de enero 1892 en contra de los patrones que les robaban sus tierras y de los misioneros que les quitaban su cultura. El 28 de enero 1892 en Kuruyuki fueron sorprendidos y masacrados por las tropas del Coronel Gonz lez. Lucharon por mantener su independencia de Pueblo Originario contra el sistema Colonial y republicano.
Pablo Zárate Willka (1899), en un levantamiento que alcanza las comunidades de Taparí y Peñas en Oruro, todo el altiplano de La Paz, el norte de Potosí y la frontera con Chile, dirigió la lucha por la defensa de territorio y Estado Originario.
Como parte de la resistencia y la reafirmación de nuestras formas originarias de vivir y de pensar, luchábamos en muchas regiones durante las primeras décadas del siglo XX junto a nuestros mallkus, kurakas y autoridades tradicionales por la abolición del pongueaje, la abolición de la hacienda y el derecho a la educación.
1904 Sublevación de Pomata. Santos Marka T'ula (1914-1939), (apoderado de los Ayllus de Qallapa, y de todas las Comunidades y Naciones Originarias), luchó por la restitución de Tierra/Territorio de los Ayllus
1921 Levantamiento y masacre en Jesds de Machaqa.
1927 Tres levantamientos en el Norte de Potosí, siendo Chayanta el centro de la sublevación. Eduardo Nina Quispe (1930-1933), luchó por una República de Naciones y Pueblos Originarios 1935 Masacran a los campesinos en Pucarani para obligarlos a ir a la guerra del Chaco.

Vivimos en más de 12.000 comunidades
Desde la Reforma del Virrey Toledo, los que vivimos en el campo estamos organizados en comunidades, en las cuales ha sobrevivido nuestra tradición andina dentro de diversas formas impuestas por los invasores. Ahora existen bastante más de 12.000 comunidades. En el altiplano hemos conservado más nuestras formas andinas de vivir, incluso en muchos lugares las llamamos todavía ayllus. En las zonas de valles, donde la hacienda se extendió más, hemos perdido m s la tradición oral y la comunidad asume el territorio que ocupaba la hacienda. En cada comunidad existe algún tipo de organización local, que en la gran mayoría es hoy el sindicato agrario. Por lo menos el 70% de las comunidades está organizada en sindicatos agrarios.
Cerca de 3.000 comunidades (en vísperas de la Reforma Agraria quedaban 3.783), especialmente en las zonas altas, conservan algún tipo de autoridad tradicional. El ayllu, aunque ya no está basado en el parentesco sino en la comunidad territorial, sigue vigente en zonas de Oruro, Potosí y La Paz. Sin embargo, los invasores han impuesto diversas formas de organización y de vida en los diferentes lugares.
En Santa Cruz y parte de Chuquisaca, los guaranís están organizados en capitanías y asambleas, y en Beni han asumido en mayor parte los Cabildos impuestos por los españoles y las misiones religiosas.

Cómo estamos organizados
Ahora, el sindicato agrario es, en la mayoría de los lugares, la base de nuestras organizaciones a nivel nacional, y es en su asamblea comunal donde se toman las decisiones más importantes de nuestro movimiento. Generalmente los sindicatos campesinos se agrupan en Subcentrales, que a veces siguen los límites cantonales. Esas subcentrales a su vez se agrupan en Centrales. Una mayoría de las Centrales agrupa a las subcentrales de una provincia, pero existen también Centrales Especiales, que no siguen los límites político geográficos de las provincias.
Las Centrales, que actualmente son más de 200 organizadas y activas, se agrupan por Federaciones. Existen 9 Federaciones departamentales, 26 Federaciones Regionales o Especiales, y algunas Nacionales, que todas confluyen en la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB.
Además, muchos estamos organizados en la Confederación Indígena del Oriente, Chaco y Amazonía Boliviano (CIDOB), que agrupa a su vez a la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB) y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y otras federaciones indígenas.
Los colonizadores, que se concentran en las zonas bajas, tienen como organismo matriz la Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia.

En el campo comenzábamos a organizar sindicatos al estilo obrero hace 60 años
En los años treinta, algunos ex-combatientes quechuas de la Guerra del Chaco (1932-35), nos habíamos dejado influenciar por la manera de organizarse que tenían los obreros. Eramos "colonos" de algunas zonas de hacienda, que fue el nombre que nos habían puesto a los comunarios de hacienda. Por ello, comenzábamos a organizar sindicatos al estilo obrero, la primera de ellos fue el Sindicato Agrario de "Huasacalle" que se constituyó en Ucureña el 3 de abril de 1936.
Pero, esos sindicatos no cambiaron mucho las formas de lucha tradicionales de las comunidades, sino continuaban nomás la lucha contra el pongueaje y por la educación que nuestras autoridades tradicionales habían iniciado. Eso dió lugar a varias insurrecciones entre los años 1942 y 1947, en las cuales los originarios nos servíamos de nuestra experiencia militar de la guerra del Chaco para afrontar a los militares.
En el marco de esa lucha, se convocó al Primer Congreso Indigenal que, reunido en La Paz el 11 de mayo de 1945, presionó al gobierno de Villarroel dictar decretos para suprimir los servicios gratuitos de los colonos, para suprimir el pongueaje y la mit'a, para obligar a establecer escuelas rurales y para organizar una comisión que redacte el código del trabajo agrario. Aunque este movimiento fue aplastado en forma sangrienta, la primera etapa de la lucha sindical (1936-1952) nos dejó valiosas experiencias, porque construimos un movimiento desde las bases y con dirigentes desinteresados que lucharon arriesgando sus vidas.
Así, podemos ver que el sindicalismo nunca era -ni antes ni después de 1952- la única forma de organización en el campo. Fue sólo en Cochabamba, que comenzaron a asumir la lucha sindical para combatir el dominio de la hacienda, mientras en el altiplano y especialmente en el Norte de Potosí seguíamos con nuestras formas propias de organizarnos, no s¢óo para organizar la vida social y productiva de las comunidades, sino también para enfrentarnos al Estado.

Nos imponen los sindicatos para subordinar y controlarnos
Con la revolución agraria que empieza a tener lugar en los valles de Cochabamba, los originarios realizamos la revolución de 1952, del cual se apropió un partido político llamado MNR, que fue una nueva trampa de la casta dominante. A partir de esa época, nos cambian el nombre de indios a campesinos y desde el nuevo Ministerio de Asuntos Campesinos nos imponen la creación de sindicatos agrarios, que fueron organizados desde arriba para que sirvan al gobierno de escalera en beneficio de cada líder o grupo.
Así fundaron la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CNTCB). Fue, entonces, el MNR y su nuevo gobierno que en pocos años impuso el sindicato campesino sobre cualquier otra forma de organización en el campo, ya que el MNR tenía el interés de subordinar y controlar a los "indios" (desde ese tiempo llamados "campesinos"), a través de sindicatos manejados por el estado que ten¡ín dirigentes vinculados a los comandos movimientistas. Con el sindicato, quer¡ín controlar y neutralizar la movilización india y campesina, que había logrado desestabilizar por su cuenta al orden oligárquico a través de masivas rebeliones, entre las que se destacan la de 1921 (Jesús de Machaqa), la de 1927 (Chayanta) y la de 1947 (Altiplano y Cochabamba).
Buscaban frenar la consolidación de nuestra propuesta propia fundamental en ese entonces, que era nuestra demanda por la autonomía y el autogobierno, y en contra del dominio criollo, en la que los propios reformistas se verían rebasados. Al imponer la lucha sindical, tenían la esperanza de poder liquidar para siempre el "problema del indio", incorporándonos a la "civilización". Sin embargo, lograron socavar en buena medida la representación directa de las autoridades indias ante el Estado, y abrieron el paso de que esa representación fuera usurpada por los dirigentes sindicales.

De la Reforma Agraria al Pacto Militar Campesino
Al mismo tiempo que nos impusieron la lucha sindical para terminar con los ayllus y nuestra forma de vivir, quisieron rematarlos cuando nos hicieron contentar con la Ley de Reforma Agraria el 2 de agosto de 1953. A la vez que tuvieron que liquidar la servidumbre gratuita y el pongueaje en las haciendas, aprovecharon la ley para distribuir las tierras en forma individual a los comunarios. Y como esta Ley fue manipulada por los doctores movimientistas, quienes concedimos las mejores tierras a los patrones y sus familiares, hoy hemos llegado a ser parcelarios minifundistas y surcofundistas, peleando entre nosotros por la tierra.
Así, el 52 fue otro engaño más para los originarios. Esta manipulación civil abarcó todo el gobierno del MNR (1952-1964), y durante los gobiernos militares, ellos trataron de manejar a la población rural a través del llamado "Pacto Militar Campesino" (1964-1978).
Sin embargo, en 1968 se produjo una gran movilización campesina en todo el país contra del Impuesto Unico Agrario y en repudio al "Pacto". Este primer intento de independización de los campesinos del "Pacto Militar Campesino" sigue con la creación en febrero de 1971 de la Confederación Nacional de Colonizadores de Bolivia, afiliada a la COB, y con el VI Congreso Nacional de la CNTCB, realizado en Potosí el 2 de agosto del mismo año, donde resulta elegido como Secretario Ejecutivo el representante del katarismo Jenaro Flores.

La subida del katarismo
Bajo el liderazgo de Raimundo Tambo y Jenaro Flores, el movimiento katarista surgió en la provincia Aroma del departamento de La Paz, no lejos de donde siglos antes se había alzado Tupaj Katari, de quien tomó su nombre el movimiento. En vez de crear una nueva organización, el movimiento katarista trabajó para conquistar la Confederación Campesina ya existente desde el nivel local hasta la directiva nacional para no alejarse de sus bases comunales.
Al principio lograron dos o tres sindicatos en la provincia (Ayo Ayo, Sica Sica, etc.). Después, en un congreso convocado por los dirigentes del Pacto Militar Campesino, realizado en Aroma, lograron tomar la central provincial. Al poco tiempo ganaron la federación del departamento de La Paz, y el 2 de agosto de 1971 la Secretar¡í Ejecutiva de la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CNTCB).

Organización independiente
Aunque interrumpidos por el golpe de estado del Gral. Banzer el 21 de agosto de 1971, a los pocos d¡ís del congreso de Potosí, los esfuerzos de organización independiente se reinician el 10 de enero de 1974, esta vez en la Federación Departamental de Cochabamba. Diez d¡ís después, los campesinos se levantaron en contra del gobierno en protesta por el congelamiento de los precios de productos agropecuarios, mientras la gasolina, los productos industriales e importados duplicaban sus precios.
En Epizana y Tolata, los campesinos fueron masacrados mientras realizaban bloqueos de caminos, que también eran en protesta por los asesinatos, desapariciones, presos, exilados, perseguidos por el nefasto régimen. La masacre desenmascaró a la dictadura y sirvió para que los campesinos desconocieran el "Pacto Militar Campesino", que se refleja en la posterior reorganización del katarismo en La Paz.

Unidad Nacional
En 1977, varias Sub-Centrales cantonales y centrales provinciales rompieron con la CNTCB manejada por el gobierno, y en Ayo-Ayo, Genaro Flores retomó la conducción del movimiento sindical campesino.
A comienzos de 1978, se realizó el IX Congreso de la Federación de Trabajadores Campesinos de La Paz Tupaj Katari, donde se reconoció a la COB como organización matriz de los trabajadores del país y se rechazó definitivamente el "Pacto Militar Campesino". Y finalmente el 26 de junio de 1979, bajo los auspicios de la COB, se realiza el primer Congreso de Unidad Campesina, en el cual se constituye la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia.
La CSUTCB tiene su prueba de fuego en las jornadas de noviembre de 1979 en defensa de la democracia y posteriormente en el bloqueo nacional contra el paquete de medidas dictadas por la presidenta Lidia Gueiler en diciembre.

De la FNMCB"BS" a CORACA
A raíz del papel decisivo que muchas mujeres habían tenido en diversos bloqueos, todavía en la época de dictadura, en 1977 empezaron los primeros sindicatos de mujeres. Después, en 1978, hubo un congreso departamental de La Paz y el 10 de enero de 1980 se realizó el I Congreso Nacional, del que surgió la Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia "Bartolina Sisa" (FNMCB"BS"), popularmente conocidas como "las Bartolinas".
Luego en el III Congreso de la CSUTCB, en que por primera vez se propone un estado plurinacional, se aprueba el Proyecto de Ley Agraria Fundamental, que debería reemplazar la Ley de Reforma Agraria de 1953, pero que fue rechazado por los diferentes Parlamentos.
En julio de 1983, la CSUTCB crea la Corporación Agropecuaria Campesina -CORACA, cuya personería jurídica fue aprobada por el gobierno de Hernán Siles S. el 23 de abril de 1984.

La lucha de los productores de la sagrada hoja de coca
Ante la creciente represión de la DEA norteamericana, la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (UMOPAR), policías y militares, a finales de los 80, los productores de la hoja de coca del Chapare multiplican sus protestas, canalizadas a través de sus organizaciones sindicales. Contra la militarización organizan asambleas, reuniones masivas y sobre todo forman sus Comités de Autodefensa.
En medio de la movilización campesina quechua-aymara durante los últimos años, ha crecido la importancia de los productores de la hoja de coca dentro de los pueblos originarios y campesinos. Han desarrollado su propia identidad y ha ido ampliando su capacidad de influencia y liderazgo en el conjunto de la organización indígena y campesina del pais.
A través del Comité de Coordinación entre las cinco federaciones de productores de coca del Trópico cochabambino y las cinco federaciones de productores de coca de La Paz, han estado realizando sus propios encuentros nacionales desde 1988 y elaborando sus propios planes y propuestas alternativas.

La Asamblea de Unidad de las Naciones Originarias
En el año 1990, entran en la agenda las luchas por territorio con la marcha de más de 750 kms realizada en agosto de ese año por los pueblos amazónicos desde el Beni hasta la ciudad de La Paz. Allí se sella la alianza entre pueblos amazónicos y andinos, que hace reconocer el derecho al territorio de los pueblos chimanes y sirionó del Beni.
Para 1992, nos planteamos la Asamblea de Unidad de las Naciones Originarias para recuperar nuestra historia, memoria, pensamiento, identidad y territorio y avanzar hacia la independencia definitiva de nuestros pueblos por los caminos que nos han dejado como herencia nuestros héroes y mártires como Tupaj Amaru, Tupaj Katari, Apiawayki Tumpa y muchos más.
El 12 de Octubre de 1992, confluyeron en las principales ciudades del país grandes marchas de cientos de miles de indígenas y campesinos, llegados a veces después de muchos kilómetros de caminata. Las wiphalas ondeaban por doquier, más que nunca antes. No habían banderas bolivianas, sólo wiphalas.
En La Paz, se volvió a cercar la ciudad - a los dos siglos del cerco de Tupaj Katari - en una toma simbólica pero pacífica del centro de poder. Toda la plaza Murillo estuvo fuertemente cercada por miles de andinos, con sus ponchos, pututus y wiphalas, y representantes de los principales pueblos indígenas del resto del país. El sistema colonial iba quedando cercado una vez más.

Por coca y territorio
Como parte de la lucha milenaria de nuestras naciones y pueblos originarios, realizamos dos grandes marchas en 1994 y 1995 en defensa de la hoja de coca y las condiciones de vida de los productores y las productoras de coca, que significaron la consolidación y la cohesión de nuestras organizaciones naturales.
Recién acabamos de culminar más de dos años de lucha contra la mercantilización de nuestras tierras con la "Marcha del Siglo" desde todos los rincones de Bolivia, desde las tierras bajas de Beni y Santa Cruz, desde Potosí, Chuquisaca, Cochabamba, y desde las diferentes provincias orureñas y paceñas. Después de más de un mes de caminata, llegamos más de 50.000 personas el 26 de septiembre al sede de gobierno, así retomando las luchas de nuestros abuelos, de Tupaj Katari y Tupaj Amaru, por reconquistar el territorio y volver a ejercer nuestra soberanía.

Estamos construyendo nuestro propio Instrumento Político
En los últimos años, hemos estado llevando adelante la construcción de nuestro instrumento político en el seno de nuestras organizaciones naturales, para que nazca desde cada compañero consciente y comprometido en nuestras comunidades y sindicatos. Con el instrumento político participamos de las últimas elecciones municipales de diciembre del 95, donde logramos la elección de once alcaldes y 49 concejales en el departamento de Cochabamba mediante la Asamblea por la Soberanía de los Pueblos (ASP). Y en otras partes del país logramos la elección de otros m á alcaldes y concejales originarios bajo diversas siglas electorales. Este instrumento político responde al movimiento campesino, las naciones originarias, el movimiento obrero y el conjunto del pueblo explotado y oprimido, y parte de nuestra lucha contra la opresión de los m s de 500 años, de nuestras experiencias y las propuestas políticas, protestas y pliegos lanzados por las organizaciones campesinas y originarios.

En todos los escenarios y durante todo el tiempo
A partir del I Congreso de Santa Cruz en 1995 y el II Congreso de Potosí en 1997, el instrumento político entrar a la arena política desde la nación originaria y para la nación originaria, bajo un control estricto a sus representantes y a través de cada comunidad, tenta y sindicato, de cada Subcentral, Central, fábrica, ingenio, Federación y Confederación. En el instrumento político de los pueblos y la nación originaria, vamos a recuperar el territorio, porque el territorio encierra la vida misma, nuestra cultura, nuestra religiosidad andina, nuestros recursos naturales renovables y no renovables, la educación, la economía, la medicina y la sagrada hoja de coca. El Instrumento Político promueve todas las formas de organización de nuestro pueblo para enfrentar a los opresores, sean bolivianos o extranjeros, en todas las formas posibles, en todos los escenarios y durante todo el tiempo hasta extenderse en todo el país y más allá del país, en toda la región andina y amazónica del Abya Yala.

La lucha sindical ha nacido de la lucha obrera en Europa
Resumiendo nuestra historia, vemos que la organización y la lucha sindical fue "adoptada" de la experiencia de nuestros hermanos obreros, algo que nos impuso la casta dominante y terminó de consolidar especialmente durante los primeros años después de la Revolución de 1952. A pesar de que la habíamos adoptado, hay que entender que la lucha sindical ha nacido de la lucha obrera en Europa, en los países capitalistas y coloniales donde han abandonado desde hace tiempo la vida comunitaria. Por eso, en la práctica el sindicato obrero es diferente al sindicato campesino, y más a£n a las autoridades originarias y nuestra forma de organizarnos en el Ayllu. Como la lucha sindical nos fue impuesto desde arriba, su forma de organización y de lucha se enraizó en primer lugar en la Confederación, las federaciones departamentales y regionales, y en las centrales. Pero, en las comunidades y en las subcentrales, el sindicato sólo impuso su nombre, mientras nuestra propia organización comunal quedó casi como siempre había sido. Ya que antes de que "adoptamos" la lucha sindical, nuestras movilizaciones se realizaban, y aún se realizan en algunas regiones, bajo nuestras organizaciones propias, tradicionales, como los ayllus, cabildos, etc.

Es nuestro propio gobierno comunal
Por ello, en la organización sindical campesina no hemos asumido a pié de letra la lucha sindical obrera. El sindicato campesino es en primer lugar nuestro propio gobierno comunal (e inter - comunal). En el sindicato nos organizamos nuestra vida productiva y social, manejamos las cosas de la comunidad, regulamos las relaciones internas, resolvemos asuntos de tierras, y nos relacionamos con las autoridades regionales. En ello llegamos incluso a administrar justicia según los códigos no escritos de la tradición andina. En ese sentido, no existe un conflicto de fondo entre el sindicato campesino y la organización tradicional del ayllu. En el sindicato, las autoridades comunitarias se turnan a partir de la elección dentro de una asamblea de los afiliados al sindicato. En los lugares donde subsisten nuestras autoridades tradicionales, el turno es más "obligatorio" y sigue el ciclo agrícola.

Ser autoridad es un servicio a la comunidad
Más, en la mayoría de nuestras comunidades, ser autoridad es un servicio a la comunidad, que debe prestarse rotativamente y no es para "acaparar" cargos. Fue el MNR, seguido por el Pacto militar campesino, que inició ese nefasto costumbre, en el cual el cargo comunal sea en primer lugar un herramienta de "ascenso". Lo reivindicativo es un espacio más dentro del sindicato agrario. Entra allí desde "nuestra propia cancha", como una acción más o menos masiva de nuestras comunidades en nuestro propio terreno, tal vez en la propia asamblea ante un visitante o en la marka común de todos nosotros, frente a los "vecinos". En cambio, en la Confederación y las federaciones, desaparece casi totalmente el rol de gobierno comunal y pasan a un primer plano las reivindicaciones frente al Estado y el sistema capitalista que nos oprime, donde, además, estamos jugando ya en "otra cancha".

La lucha sindical nos niega lo propio
En la Confederación y las federaciones, la lucha sindical sólo nos ha servido para convivir en el sistema republicano. No lo hemos asumido como un fin en sí, sino como una forma de lucha para mientras. En este sentido, la lucha sindical nos está adormeciendo, y nos quiere "civilizar" para que seamos igual que los q'aras. Al servicio de los partidos políticos de derecha e izquierda, de "nacionalistas, revolucionarias y reaccionarias", la lucha sindical nos niega lo propio. la lucha sindical nos hace dependientes del gobierno, oficialistas; nos hace dependientes de los partidos políticos, que nos rebajan a pongos políticos y limita nuestra autonomía: nos hace apolíticos y amarillos, y sólo servimos a nuestros enemigos; nos hace que sólo busquemos regalos y dádivas de los poderosos, lo que fomenta la división y el clientilismo. Por ello, no debemos contentarnos con pedir al gobierno, sino luchar por tierra y territorio, por hacer vigentes nuestros derechos ancestrales y nuestras autoridades originarias. Esto no sólo para cambiar de nombre o indumentaria, como otros pretenden entender y practicar. Tampoco para reformar el sindicato y la comunidad como plantean los partidos políticos. Sino para recuperar nuestras propias formas de vivir y de pensar en el Ayllu-Marka, en la Tenta-Tekoa, como eran nuestras formas de organizarnos de los Andes, los Llanos Orientales y el Chaco.

Proceso del sindicalismo en el campo de Bolivia
1936 Albores del Sindicalismo (17 años)
1953 Manejado por los Comandos del MNR (11 años)
1964 Manejado por el Pacto Militar Campesino (6 años)
1970 Libre funcionamiento, conducido por kataristas (15 años)
1985 Manejado por partidos políticos de izquierda y derecha (11 años)
1996 Inicio de una conducción propia

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EL COMITE EJECUTIVO NACIONAL DE LA C.S.U.T.C.B.
La dirección nuestra es: CSUTCB, Casilla 11589, LA PAZ, Bolivia
Telefax: 591-2-364975 (entran más fácil en las mañanas, hora europea, y en las noches, hora americana)

http://www.puebloindio.org/

SCI Marcos: Carta al Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio.

SCI Marcos: Carta al Movimiento Ciudadano por la Justicia 5 de Junio.

jueves, 28 de julio de 2011

Declaración de la Selva Lacandona

HOY DECIMOS ¡BASTA!

Al pueblo de México: Hermanos mexicanos:

Somos producto de 500 años de luchas: primero contra la esclavitud, en la guerra de Independencia contra España encabezada por los insurgentes, después por evitar ser absorbidos por el expansionismo norteamericano, luego por promulgar nuestra Constitución y expulsar al Imperio Francés de nuestro suelo, después la dictadura porfirista nos negó la aplicación justa de leyes de Reforma y el pueblo se rebeló formando sus propios líderes, surgieron Villa y Zapata, hombres pobres como nosotros a los que se nos ha negado la preparación más elemental para así poder utilizarnos como carne de cañón y saquear las riquezas de nuestra patria sin importarles que estemos muriendo de hambre y enfermedades curables, sin importales que no tengamos nada, absolutamente nada, ni un techo digno, ni tierra, ni trabajo, ni salud, ni alimentación, ni educación, sin tener derecho a elegir libre y democráticamente a nuestras autoridades, sin independencia de los extranjeros, sin paz ni justicia para nosotros y nuestros hijos.

Pero nosotros HOY DECIMOS ¡BASTA!, somos los herederos de los verdaderos forjadores de nuestra nacionalidad, los desposeídos somos millones y llamamos a todos nuestros hermanos a que se sumen a este llamado como el único camino para no morir de hambre ante la ambición insaciable de una dictadura de más de 70 años encabezada por una camarilla de traidores que representan a los grupos más conservadores y vendepatrias. Son los mismos que se opusieron a Hidalgo y a Morelos, los que traicionaron a Vicente Guerrero, son los mismos que vendieron más de la mitad de nuestro suelo al extranjero invasor, son los mismos que trajeron un príncipe europeo a gobernarnos, son los mismos que formaron la dictadura de los científicos porfiristas, son los mismos que se opusieron a la Expropiación Petrolera, son los mismos que masacraron a los trabajadores ferrocarrileros en 1958 y a los estudiantes en 1968, son los mismos que hoy nos quitan todo, absolutamente todo.

Para evitarlo y como nuestra última esperanza, después de haber intentado todo por poner en práctica la legalidad basada en nuestra Carta Magna, recurrimos a ella, nuestra Constitución, para aplicar el Artículo 39 Constitucional que a la letra dice:

«La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo el poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno.»

Por tanto, en apego a nuestra Constitución, emitimos la presente al ejército federal mexicano, pilar básico de la dictadura que padecemos, monopolizada por el partido en el poder y encabezada por el ejecutivo federal que hoy detenta su jefe máximo e ilegítimo, Carlos Salinas de Gortari.

Conforme a esta Declaración de guerra pedimos a los otros Poderes de la Nación se aboquen a restaurar la legalidad y la estabilidad de la Nación deponiendo al dictador.

También pedimos a los organismos Internacionales y a la Cruz Roja Internacional que vigilen y regulen los combates que nuestras fuerzas libran protegiendo a la población civil, pues nosotros declaramos ahora y siempre que estamos sujetos a lo estipulado por la Leyes sobre la Guerra de la Convención de Ginebra, formando el EZLN como fuerza beligerante de nuestra lucha de liberación. Tenemos al pueblo mexicano de nuestra parte, tenemos Patria y la Bandera tricolor es amada y respetada por los combatientes INSURGENTES, utilizamos los colores rojo y negro en nuestro uniforme, símbolos del pueblo trabajador en sus luchas de huelga, nuestra bandera lleva las letras «EZLN», EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL, y con ella iremos a los combates siempre.

Rechazamos de antemano cualquier intento de desvirtuar la justa causa de nuestra lucha acusándola de narcotráfico, narcoguerrilla, bandidaje u otro calificativo que puedan usar nuestros enemigos. Nuestra lucha se apega al derecho constitucional y es abanderada por la justicia y la igualdad.

Por lo tanto, y conforme a esta Declaración de guerra, damos a nuestras fuerzas militares del Ejército Zapatista de Liberación Nacional las siguientes órdenes:

Primero. Avanzar hacia la capital del país venciendo al ejército federal mexicano, protegiendo en su avance liberador a la población civil y permitiendo a los pueblos liberados elegir, libre y democráticamente, a sus propias autoridades administrativas.

Segundo. Respetar la vida de los prisioneros y entregar a los heridos a la Cruz Roja Internacional para su atención médica.

Tercero. Iniciar juicios sumarios contra los soldados del ejército federal mexicano y la policía política que hayan recibido cursos y que hayan sido asesorados, entrenados, o pagados por extranjeros, sea dentro de nuestra nación o fuera de ella, acusados de traición a la Patria, y contra todos aquellos que repriman y maltraten a la población civil y roben o atenten contra los bienes del pueblo.

Cuarto. Formar nuevas filas con todos aquellos mexicanos que manifiesten sumarse a nuestra justa lucha, incluidos aquellos que, siendo soldados enemigos, se entreguen sin combatir a nuestras fuerzas y juren responder a las órdenes de esta Comandancia General del EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

Quinto. Pedir la rendición incondicional de los cuarteles enemigos antes de entablar los combates.

Sexto. Suspender el saqueo de nuestras riquezas naturales en los lugares controlados por el EZLN.

PUEBLO DE MÉXICO: Nosotros, hombres y mujeres íntegros y libres, estamos conscientes de que la guerra que declaramos es una medida última pero justa. Los dictadores están aplicando una guerra genocida no declarada contra nuestros pueblos desde hace muchos años, por lo que pedimos tu participación decidida apoyando este plan del pueblo mexicano que lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz. Declaramos que no dejaremos de pelear hasta lograr el cumplimiento de estas demandas básicas de nuestro pueblo formando un gobierno de nuestro país libre y democrático.

INTÉGRATE A LA FUERZAS INSURGENTES DEL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

Comandancia General del EZLN

Año de 1993

http://es.wikisource.org/wiki/Primera_Declaraci%C3%B3n_de_la_Selva_Lacandona

lunes, 20 de junio de 2011

Informe gira a Talamanca


INFORME DE LA VISITA A LA COMUNIDAD INDIGENA BRIBRI DE CACHAGRA Y HOSPEDAJE, CHARLAS Y ACTIVIDADES EN LA CASA DE CULTURA AWAPA.

Rebeca Quirós Bonilla

Presentación: El viaje realizado del Viernes 3 de Junio al Domingo 5 de Junio de 2011, tuvo diversas actividades enmarcadas en la modalidad de aprendizaje lúdico del curso Actores y Movimientos Sociales en América Latina, impartido por el profesor Juan Olivier Gómez, como parte del Doctorado en Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional.

Objetivos, actividades y problema investigativo: Si bien se desarrollaron diversas actividades grupales e individuales, de carácter lúdico-recreativo y lúdico-cognoscitivo, para conocer la “subjetividad bribri en primera persona”, en este informe se presentarán aquellos datos que permitan responder, a las preguntas investigativas de quién escribe:
1-Qué caracteriza a un movimiento social?
2-La llamada “subjetividad bribri” representa un movimiento social?

Opción metodológica: Para responder al objetivo de una aproximación lúdica y vivencial, y responder a las preguntas investigativas, quien escribe optó por una aproximación fenomenológica priorizando respuestas desde la visión de mundo de las personas informantes y contrastándolas con aportes teóricos de Tarrow (1997), Taibo (2005) y Aranda (sf). Para ello se confeccionó una tabla comparativa, yuxtaponiendo datos teóricos con afirmaciones, conductas e historia narradas por representantes de la Casa Cultural Awapa especialmente Lisandro y Ricardo Méndez (AWAPAs), Horacio (traductor) y Janet (artesana).


Dato Teórico Dato de Realidad

Movimiento social: desafíos colectivos, planteados por personas que comparten objetivos comunes y solidaridad en una interacción mantenida con las élites, los oponentes y las autoridades, por personas de escasos recursos y escaso poder (“mantenida”: cuando se logra mantener más allá de una confrontación) Tarrow,1997; pag. 21) “Muchos años que la educación, la invasión y el Estado nos discriminó y quiso cambiarnos totalmente en educación, religión y salud. Después de 1990, hay mayor conocimiento, pero no se logró solo, sino por los líderes que lucharon”

Según la narración (y lo que verifica la historia del país), la comunidad bribri, de escasos recursos y poder, ha mantenido una solidaridad y objetivos comunes para salvaguardar su cultura y recursos, contra las intenciones de élites económicas y autoridades locales y nacionales.


Los movimientos sociales pueden clasificarse como reformadores, radicales, alternativos, resistentes y reaccionarios (según su propuesta); como de temas específicos o de solidaridad internacional (según su alcance); para cubrir temas de sindicatos y ONG o para complementarlos (según cobertura) y para desarrollar influencia o para acrecentar su autonomía (según influencia) Taibo, 2005: varias pags
“Ahora que conseguimos la Ley 6172 se aprendió a negociar y que el Gobierno respete….seguimos la lucha. Otro proyecto que no se quiere aprobar es el de autonomía… La resistencia bribri es en muchos frentes con muchas estrategias”

De acuerdo a las afirmaciones el movimiento bribri AWAPA resulta ser un movimiento resistente (por su propuesta de defensa cultural), sobre temas específicos y de solidaridad internacional (uno de ellos pertenece a una sociedad internacional indígena), para cubrir temas por sí mismos, pues no mencionan ayuda o intervención de ONGs, u organizaciones gubernamentales, sino de personas específicas y buscando acrecentar su autonomía.


Movimientos sociales pueden ser EOP o NMS. EOP: movimientos con Enfoque de Oportunidades Políticas que dan mayor peso a las negociaciones que al manejo de recursos, identificando condiciones en que pueden darse reacciones del Estado, evaluando opciones y coyunturas políticas favorables.
NMS: Nuevos Movimientos Sociales dan mayor peso al conocimiento de objetivos e identidades resultantes de diversas formas de asociación y actividad con carácter móvil. (Aranda, UAM)
Hablando de la Casa Cónica: “Se utiliza para diferentes ceremonias: oir a grupos, líderes, jóvenes; para proteger recursos naturales…”

El movimiento de resistencia bribri data de siglos bajo diversas formas (desde lucha armada hasta negociaciones). No obstante, con la creación de la Casa Cultural Awapa (1988), recreando formas tradicionales de construcción, vivienda y organización, Francisco Figueroa, su fundador, dio un nuevo impulso a la identidad bribri y nuevas formas de asociación (unión AWAPA: médicos de su clan); defensa de naturaleza; reuniones comunales, autonomía. De esta forma al momento, se observa una tendencia a tener ciertas características de NMS.


Conclusiones: Con uno u otro énfasis, todas las características de movimientos sociales, citadas por tres autores diferentes (Aranda, Taibo y Tarrow), se observan en la narración bribri y la organización de la Casa Cultural AWAPA en Cachagra de Talamanca.
Con un énfasis actual en Resistencia Cultural, el movimiento no está desprovisto de desafíos económicos y políticos en el área de cumplimiento de leyes y búsqueda de mayor autonomía y desarrollo socio-económico. Por lo demás, la misma Casa de Cultura parece un bastión para su movimiento, en términos de divulgar su cultura y demandas y ser un centro generador de convivencia, organización e ingresos para mantener la misma Casa de Cultura. En consecuencia, más que una “subjetividad bribri” (que puede implicar falta de “objetividades”) se encontró un movimiento milenario de resistencia cultural, que dinámicamente ha ido transformando sus estrategias, objetivos y medios.



domingo, 29 de mayo de 2011

El MS GLBTT en América Latina


Movimientos sociales GLBTT
El contexto mundial de la última década del siglo XX y la primera del XXI, muestra un creciente protagonismo social y político de las luchas GLBTT, similar al que tuviera lugar durante las décadas de 1960-1980 con las luchas por la liberación de las mujeres. El antecedente feminista es fundamental para comprender las tendencias y relevancia política de las luchas GLBTT en nuestra región. Los movimientos por la liberación GLBTT aparecen ya en el siglo XVIII y durante el XIX se fortalecen y surgen experiencias de pioneros y pioneras. Con el avance del siglo XX se alcanza, durante su segunda mitad, una militancia que excede las fronteras de Europa y América del Norte, y abarca todo el planeta, América Latina incluida.

Justamente hoy ya no se puede postergar el asunto; más bien tiende a convertirse en uno de los principales temas de debates personales y sociales, locales, nacionales e internacionales. El asunto GLBTT se considera una urgencia social y una deuda ético jurídica y social, y por consiguiente ha venido adquiriendo perfiles cada vez más destacados, con crecientes olas de incidencia política. Por ejemplo, en la región latinoamericana, recientemente MERCOSUR, UNASUR y ALBA promueven activamente el debate e involucran a las organizaciones GLBTT nacionales y regionales.Dicen buscar combatir la discriminación basada en la orientación sexual y el género, y formular políticas regionales que contemplen los derechos sexuales, reproductivos, los derechos a la libre orientación sexual, como aspectos relevantes en la construcción de ciudadanías. En México, el movimiento GLBTT logra derechos sobre la base de demostrar el carácter discriminatorio de las instituciones tradicionales, en esta oportunidad, el matrimonio.
Antes de proceder con los casos de Brasil y Costa Rica, se hace necesario en este análisis detenerse y estudiar los sujetos colectivos o grupos políticos GBLTT, en general y en cada uno de los países de la región.
Estos sujetos o grupos son diversos, representan una fuente innovadora para la consecución de luchas y estrategias alternativas de cambios sociales. De lo que se trata es de ver estos movimientos sociales como sujetos que de una u otra forma realizan cambios y proponen metas para las políticas de derechos humanos de ambos países, de la región y del mundo. Y además surgen y toman fuerza creciente.
El objetivo que hace fundamental conocer estas agrupaciones políticas, es su acción concertada y organizada en procesos locales, nacionales, internacionales. A través de la historia reciente de los movimientos sociales GBLTT, se pueden perfilar transiciones, desde un sujeto homosexual políticamente anulado a un sujeto gay o lesbiano militante, y todo este logro en tan solo unos 50 años. Por ejemplo, en el caso de España, uno de los países más adelantados y muchas veces referente para grupos y movimientos GLBTT en la región latinoamericana, los cambios se dieron con gran rapidez, yendo de la mano con el proceso de democratización tras el fin de la dictadura. En ese país, indica Martínez Vergel, La historia del movimiento homosexual es muy corta en el tiempo. No podemos olvidar que en la dictadura franquista prácticamente no existió, porque, como mínimo, a sus miembros se les encarcelaba; y tampoco hay evidencias de su existencia durante la Segunda República. El movimiento real surge en el año 1980. Pero en solo veinticuatro años ha sido capaz de que este país cambie su concepción de los homosexuales de una manera tan rápida que no se conoce ninguna experiencia similar ni en la historia de España ni en ningún otro país del mundo. De cero a ochenta grados”. (Martínez Vergel, 2005 p.88).
En Estados Unidos, España, Canadá y Brasil, entre otros países, son muchos los espacios ganados donde se hablan y revindican las libertades sexuales, la igualdad y el respeto. Representan una historia especial, unos logros extraordinarios y muchas vidas. Son líderes mundiales en las luchas GLBTT. En los movimientos sociales GLBTT hay una característica que vale la pena extrapolar: el gran número de personas, desconocidas en su mayoría, que han enfrentado sus experiencias vitales como personas y han trabajado inagotablemente para construir vidas GLBTT habitables: dignidad de la persona humana, igualdad, sueños, intimidad,
amor, liberación:
Los impulsores de esta lucha no han sido los políticos ni los curas ni los militares. Los que se merecen la medalla son los cientos y cientos de militantes que, en los momentos más duros, ya se organizaron para luchar por sus derechos. Ellos fueron los que elaboraron el discurso, los que fueron calando en la sociedad con su mensaje, los que convencieron a los partidos, los que
propiciaron la salida del armario de nuevos referentes, los que se defendieron con uñas y dientes ante el SIDA y la muerte. (Martínez Vergel, 2005, p.87).
Es decir, las sinergias de muchos y muchas anónimamente (como el suscrito en diferentes acciones de incidencia política), posibilitan las luchas con su iniciativa, su respaldo y su presencia, descartando y adquiriendo identificaciones e identidades mediante esa participación reflexión.
El surgimiento de iniciativas de organización y consolidación de movimientos sociales GLBTT, implica inventar métodos de identificación entre nosotros mismos como grupo. De lo contrario, la situación es un estado político discapacitado y fragmentado. Esta fue una dificultad que se resolvió y se está resolviendo todavía en toda la región latinoamericana y a nivel mundial. Se convirtió, para los gays, en un desafío inicial:Antes que se desarrollara la sensibilidad gay, los homosexuales constituían una diáspora alienada de individuos dispersados, quienes vivían una existencia fracturada en determinados nichos, en los que luchaban por borrar cualquier marca de identificación que los pudiera comprometer ante los ojos de extraños, rompiéndoles su cobertura y por tanto conduciéndolos a su caída profesional y a la humillación personal. Para una minoría que intentaba tan vigorosamente borrarse a sí misma, la unidad política resultaba una contradicción en los términos. (Harris, 1997 p.16).
Las transiciones desde ese homosexual del armario hasta las militancias gays, lesbianas y queer, nos presentan una parte de la historia del movimiento GLBTT de Europa y América del Norte, que también se ha venido dando en América Latina. Han sido procesos propios, pero se han internalizado y replicado con gran éxito, las luchas emprendidas en esas otras latitudes. Los movimientos GLBTT en América Latina, por ejemplo, tienen muy claro, entre sus íconos políticos, los históricos momentos de la lucha callejera en Stonewall, cuando se articula y organiza el movimiento gay militante de EE.UU. Es la fecha equivalente al primero de mayo para los movimientos obreros.

Las luchas GLBTT no son recientes
Si se tratara de trazar un itinerario de lo que actualmente conocemos como homosexualidades y, por extensión, de la sexualidad humana, esa ruta es tan larga como la misma historia de la humanidad y de los mismos mamíferos. Y si se trata de trazar la historia de un movimiento político que lucha en la actualidad contra un tipo de discriminación con antecedentes de más de 2.000 años en la cultura judeo cristiana, esa historia ha querido ser borrada pero permanece. En los efebos griegos; en los sodomitas medievales quemados por la iglesia; en los berdaches indígenas americanos; en los homosexuales de Europa encarcelados por los comunistas, los fascistas, los nazis y los franquistas durante la primera mitad del siglo XX; en los gay/queers de Sao Paulo yBahía que han sido asesinados por odio; en los castigos policiales a los travestis y sus clientes en Perú; y en un sinnúmero adicional de personas y acontecimientos, que llenan
la cotidianeidad total de nuestras sociedades.
De forma similar a la historia de la esclavitud, de los negros, de las mujeres, de los indios, la historia de las personas y grupos GLBTT es necesariamente la historia de las violaciones y de la violencia que hemos sufrido. Al igual que con esas otras colectividades, la historia GLBTT, nuestra historia, está cambiando. Nosotros y nosotras también pertenecemos al futuro.
El movimiento GLBTT tiene por antecedente la historia humana entera, plena de vivencias, vidas y experiencias. Al igual que la historia de las mujeres anteriormente, aún hoy la historia GLBTT sigue estando negada, invisibilizada, o prohibida. De esta forma, la historia de la homosexualidad en Occidente es una raíz que fortalece las posiciones políticas y las demandas de estas personas y grupos (que actualmente se organizan y luchan). Estas luchas son por: la dignidad de la persona humana, el derecho a la pluralidad familiar y la intimidad, y la igualdad y la libertad.
Ya señalaba André Gide en 1910, cuán difundida estaba lo que hoy se conoce como homosexualidad, entre los animales y entre la mayoría de las culturas conocidas cuando publicaba su Corydon.
En la observación de otras culturas podemos trazar las formas históricas adquiridas por la homosexualidad. En la cultura Occidental, en su fundamento griego,encontramos un fuerte componente homosexual, como puede constatarse en las lecturas de Homero (Ilíada) o Platón (Simposio), o en las ilustraciones de su cerámica.
Durante el imperio romano la homosexualidad fue socialmente aceptable, y Julio César o Adriano fueron abiertamente homosexuales o por lo menos bisexuales. Se trata de un pasado que, aunque no se debe idealizar por su violencia patriarcal extrema y el régimen de opresión esclavista, no obstante se aleja mucho de esas visiones en las que se relaciona la decadencia romana o el paganismo con el pecado nefando. En la antigüedad griega y romana, decía un inteligente y anónimo comentario en el Gay Community News de octubre de 1980: La homosexualidad en el mundo greco romano era practicada casi universalmente y casi universalmente aceptada como parte de la vida cotidiana.
Y sin embargo no existía en el sentido en que hoy la entendemos. Ni en Grecia ni en Roma existían grupos de personas que se clasificaban a sí mismos o unos a otros, como “homosexuales” o “heterosexuales” y se consideraban recíprocamente con rechazo o incomprensión. Esta bisección del potencial sexual humano parece ser una invención moderna. Tanto hombres como mujeres en Grecia y Roma practicaban la homosexualidad y la heterosexualidad en diferentes circunstancias sociales, en diferentes momentos en sus vidas, y
según distintas obligaciones religiosas, políticas y rituales, sin por ello establecer ninguna distinción ética entre ellas.
Al final de la antigüedad europea, el hundimiento del imperio romano culminó con la adopción de la religión cristiana como religión oficial. Ya desde Pablo de Tarso, el cristianismo inicial era homofóbico y pronto esta tendencia dominó en el imperio romano, conforme se obligaba a su población a abandonar el paganismo y a convertirse en cristianos. Esta situación en Europa continuó durante la Edad Media, donde se llegó a castigar la sodomía con la hoguera, como ya comenté en otro capítulo.Occidente descubrió, con su proceso colonizador moderno, otras formas sociales de sexualidades que hoy día relacionaríamos con lo queer o lo GLBTT115. La reacción fue la eliminación y la anulación. De este proceso, por ejemplo, nos queda la información sobre un fenómeno que los colonizadores europeos de América del Norte,
llamaron el berdache. Como señala Mondimore:
Los europeos describieron a los hombres berdaches como “sodomitas dedicados la prácticas infames” que “se abandonaban a las pasiones más odiosas”. Les horrorizó saber que la conducta sexual cruzada y homosexual entre los indios no era solo tolerada, sino respetada, e incluso reverenciada por algunos grupos indios (Mondimore 2005 p.30)
Estos sujetos elegían parejas sexuales y matrimoniales de su mismo sexo biológico. Algunos eran célibes y todos tenían acceso a los trasmundos de los espíritus.
Se les consideraba incluso héroes culturales. Algunos pueblos tenían mitos de castigo a quienes quisieran impedir que alguna persona se hiciera berdache. En las culturas de las praderas de América del Norte, los berdaches eran las parejas preferidas por muchos guerreros, ya que aunaban las características de las mujeres con las de los hombres, y además tenían acceso a los espíritus. Cumplían un papel que no lograban ni el hombre ni la mujer. Existían berdaches en casi todo el continente americano, y también en Asia.
Eran chamanes y sacerdotes dotados de cualidades excepcionales. Hoy ya nos resulta incongruente considerar a esas personas en aquellas culturas, según los términos sociales y sexuales de nuestra propia cultura, pero en los casos de Grecia antigua o los berdaches, la imposición de una visión homofóbica los destruyó.
Extrapolar la raíz histórica del movimiento social GLBTT de esta forma tan general, nos permite construir un fuerte argumento político para hacer valer, hoy en día, el respeto de la dignidad humana de las personas GLBTT. Estos antecedentes históricos hacen que, como sociedad, debamos reflexionar sobre lo que significamos cuando nos referimos a la homosexualidad. Se pueden resumir algunos hechos sobre la sexualidad humana. Los antecedentes históricos, incluyendo los dos citados, confirman la existencia del erotismo entre personas del mismo sexo (homosexualidad), durante miles de años hasta hoy y en épocas y culturas diferentes. También, en algunas culturas como la Sambia de Nueva Guinea, o las culturas visitadas por Margaret Mead en esas regiones del Pacífico, y en muchas otras culturas, la homosexualidad ha sido aceptada como aspecto normal de la sexualidad humana, y fue practicada en algún momento por la mayoría de las personas en determinadas sociedades.
En la modernidad, encontramos antecedentes de organización y liberación en Europa, durante el siglo XVIII, cuando con la Revolución Francesa y el Código Napoleónico se abolieron las discriminaciones y persecuciones contra personas que practicasen la sodomía (hoy homosexualidad). Esto se logró por presiones de grupos de sodomitas.
A partir de la segunda mitad del siglo XIX es posible señalar un conjunto de pioneros de los estudios y movimientos homosexuales en Europa y Estados Unidos.
Entre estos primeros teóricos y luchadores destaco a Karl Heinz Ulrichs, quien logró (…) conceptualizar por primera vez a las personas que sienten atracción por otras de su mismo sexo como un grupo claramente definido, así como el haber propuesto una teoría para explicar el fenómeno y haber iniciado una lucha política por la despenalización sobre la base de que no hay responsabilidad moral de ningún tipo en el hecho de sentir atracción por personas del mismo sexo (Herrero Brasas, 2001 p.248).
Otros señalados autores y activistas de la liberación gay durante los siglos XIX y XX incluyen a K.M.Kertbeny (1824-1882), quien escribiera por la liberación e inventara la misma palabra homosexual en 1869118. El notable escritor y dramaturgo inglés Oscar Wilde (1854-1900) se convirtió en el símbolo de la persecución homofóbica que caracterizaría al imperio británico en su Era Victoriana, y que se extendería posteriormente por otros países. En Alemania, paralelamente a la tendencia homosexual de la sociedad masculina en la institución militar y en la nobleza (incluyendo a Luis de Baviera y desde la alta oficialidad militar llegando hasta el mismo Kaiser) Magnus Hirschfeld (1868-1935) elaboró el concepto de travestismo y quien creía que la orientación sexual era un rasgo que ocurría naturalmente y que ameritaba la
investigación científica y la emancipación política en vez de la hostilidad social. Walt Witman (1819-1892) el conocido poeta de Estados Unidos, fue un apasionado del amor entre camaradas, ayudando a presentar una perspectiva humanista positiva de ese eros.Por último, hace falta recordar a Sigmund Freud (1856-1939), quien no solamente es un defensor del patriarcado y falocéntrico misógino. También, en su obra podemos apreciar la evolución de sus nociones sobre la homosexualidad, desde una perversión a sublimar,luego como una fase en el desarrollo de la sexualidad de las personas, y finalmente la consideró como una orientación sexual más, entre la infinita multiplicidad del deseo, donde no existe la normalidad.
El movimiento por la liberación GLBTT viene dándose prácticamente desde el siglo XIX y consecuentemente ha pasado por varias etapas. También, se ha ido difundiendo internacionalmente, a partir de luchas en países europeos y de América del Norte, relacionadas con: (…) demandas por reconocimiento o contra opresiones simbólicas. Los nuevos
movimientos sociales trajeron en sus discursos, la valorización de principios como libre organización, autogestión, democracia de base, derecho a la diversidad, respeto a la individualidad, respeto a la identidad local y regional, y noción de libertad individual asociada a la libertad colectiva. (Máximo Prado y Viana Machado, 2008 p.85).
Durante la Segunda Guerra Mundial, tanto como durante la Primera, en Estados Unidos se reporta mucho erotismo entre los soldados que están acuartelados o que luchan en los frentes extranjeros y entre las mujeres que han quedado a cargo de la producción en las fábricas. Después de la guerra se originan numerosas parejas de homosexuales que regresan y se establecen sobre todo en San Francisco de California y en la ciudad de Nueva York. De aquí surgirán los guetos GLBTT, mezclados siempre con otros refugios para negros, chinos, inmigrantes, pobres y otros marginales. Conviven en esas mismas ciudades otras parejas homosexuales más conservadoras y ricas, pues el movimiento homosexual en este país fue transversal a las clases sociales, y un estudio estrictamente clasista nos podría desorientar, pues también entre los grupos gay lésbicos conservadores se organizaron movimientos y luchas de resistencia al heterocentrismo.
Durante las décadas de 1940 y 1950 se desarrollan actividades del llamado Movimiento homófilo, que incluía asociaciones gay como la Mattachine Society y otras,las cuales nunca tuvieron mucha membresía y no presentaban posturas de lucha, en una sociedad aprisionada por la homofobia del macartismo, encarnada en la figura del homosexual escondido en el armario como el mencionado director del FBI, J. Edgar Hoover.
La cultura gay se desarrolla en Estados Unidos en el contexto del ascenso de esa nación a potencia hegemónica mundial, incluyendo la misma noción de gay, que hoy está incorporada hasta en la lengua española, de la forma gai.
Los procesos de liberación gay se unen y confluyen en y con movimientos de cambio social general, a partir de la década de 1960, siendo Stonewall el momento que se ha establecido por la comunidad académica gay y los mismos movimientos sociales GLBTT, como el punto de cambio histórico de tendencia. Se abandonaba el armario individualmente y se luchaba organizadamente en lo colectivo, por un cambio político cultural, enmarcado en las rebeliones juveniles y estudiantiles, los hippies, la guerra contra Estados Unidos en Viet Nam, la revolución cubana y las guerrillas por toda América Latina.
El movimiento GLBTT de Estados Unidos ha sido una influencia decisiva en todo el mundo. También han tenido importancia internacional otros movimientos GLBTT de países europeos como Holanda o más recientemente España. Se viene configurando un espacio internacional de política queer, una complejidad de relaciones, comunicaciones, acciones conjuntas, encuentros y contactos permanentes mediante losnuevos sistemas de comunicación, entre cada vez más personas y grupos GLBTT a lo largo y ancho del planeta. Como lo señalan Máximo Prado y Viana y Machado, (…) hoy percibimos que en varios países la mayoría de los grupos han mostrado la tendencia a establecer intercambios ,cada vez mayores, entre las iniciativas
locales, estratégicamente ubicadas en la arena política, sobre el formato de ONGs, con organizaciones nacionales y supranacionales, como ILGA (International Lesbian and Gay Association) y la IGLHRC (International Gay and Lesbian Human Rights Comisión) (…) Estas organizaciones actúan es espacios de negociación internacional, tales como la ONU, la OMC y la APA, incentivan y apoyan el protagonismo social en varias localidades a lo largo del globo y promueven conferencias para compartir experiencias y programar acciones conjuntas entre activistas de diversos lugares (Maximo Prado y Viana Machado, 2008 p.104).

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Cuantos movimientos sociales?

La diversidad de los movimientos sociales comprenden una lista abierta y temáticamente compleja. La clase construirá mediante una lluvia de ideas una lista para ejemplificar este aspecto.



  1. Movimientos sociales ecologistas

  2. Movimientos sociales GLBTTIQ

  3. Movimientos indígenas

  4. Movimientos de software libre

  5. Movimientos afrodescendientes

lunes, 23 de mayo de 2011

Introducción de la clase

1. Juego cooperativo de conocimiento
2. Discusión del programa de clase
3. Asignación de lecturas

¿Qué son los movimientos sociales? Pags. 9-26.
Pedro Ibarra (2000)Anuario de Movimientos sociales. Una mirada sobre la red.
Elena Grau y Pedro Ibarra (coord.).Icaria Editorial y Getiko Fundazioa. Barcelona.
http://www.robertexto.com/archivo17/mov_sociales.htm

El Movimiento Estudiantil y la Teoría de los Movimientos Sociales

José María Aran da Sánchez (2000).Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades-UAEM
http://convergencia.uaemex.mx/rev21/pdf/aranda.PDF

¿Qué son los movimientos sociales? pp 51-79
Retos y problemas pp 85 - 118.
Taibo Carlos (2005) Movimientos de resistencia frente a la globalización capitalista. Barcelona: Ediciones B.